Hacia una nueva taxonomía del género literario La escritura

Qué es y cómo se hace una crónica

Qué es y cómo se hace una crónica conlleva necesariamente a responder la pregunta que es una cronica y lógicamente como hacer una cronica o cómo escribir una crónica.

Qué es y cómo se hace una crónica

Cronica, palabra sonora que nos remite a pensar en el tiempo, en esa propiedad de la materia que nos permite existir. Efectivamente, el Universo existe en función del tiempo y del espacio, esas dos cualidades, rasgos y peculiaridades que caracterizan toda la materia. Espacio, el lugar que ocupa un objeto, hace inevitable la duda metódica que interroga por el ¿dónde? Todo fenómeno de la existencia posee un lugar, existe en un lugar, ese es su espacio. Qué es y cómo se hace una crónica es un tema de utilidad para un gran número de personas. insisto en que nos compromete con preguntas como que es una cronica, y esa pregunta más precisa como escribir una cronica. El tiempo, la sucesión de los acontecimientos, es la demostración de la existencia del cambio, como condición de la existencia. Esta propiedad explica la importancia o necesariedad de las preguntas ¿cuándo? Y ¿cómo? La crónica es un género literario que partiendo de la respuesta del qué, como la noticia, profundiza, analiza, examina; indaga, trata y explora el cómo en función del cuándo. La crónica surge ligada a la necesidad de registrar la historia. No necesariamente en forma científica. Esto es posterior y los historiólogos utilizan, en este sentido, principalmente el ensayo. Nació en los antiguos relatos de viajes, invasiones y guerras; en el registro de las vida de ilustres o tiranos: las biografías; en los informes o registros diarios de navegación o de arrepentimiento y en los anuarios de sociedades diversas. En la modernidad, al surgir y desarrollarse el periodismo, nació con él, consustancial la crónica moderna, la periodística. Esta especie provino del desarrollo y de la necesidad de cubrir los diversos acaecimientos; de incorporar declaraciones y testimonios; de lograr registrar el anecdotario o la semblanza que le colocara al resultado de la prensa el interés de lectura comedida. La modernidad generó, con la revolución científica moderna, la crónica científica: los informes de investigación y los currículos. Ejemplarizar estas especies de crónicas y estas variedades será un verdadero deleite, sería una película con protagonistas de la talla de los grandes exploradores antiguos, de los cronistas de indias, de los exploradores científicos como Darwin y de periodistas modernos y contemporáneos que la historia y el cronos no olvidaran, veamos el siguiente cuadro: La cronica se asemeja, en sus propiedades a la noticia. Realmente de ella nace. Sin embargo, se distingue, también en algunos aspectos.

Los principios para responder la duda metódica en la crónica

La crónica debe responder a los siguientes principios:
Veracidad
La verdad es la esencia de la información. De allí proviene la posibilidad de la verificabilidad y en otros géneros literarios de la demostración, la argumentación o en los géneros de esencia imaginativa, como el cuento y la novela, la verosimilitud. La crónica es verídica.
Objetividad
Lo predominante en la crónica, como en la noticia son las condiciones del objeto de la información y no los intereses del sujeto. Más que un género de opinión es un género de saber. La crónica es objetiva.
Novedad
Ya lo hemos dicho, noti, notitia significa lo nuevo. En la crónica, realmente, se parte de una noticia. Eso indica que ella debe ser, también, novedosa, como la noticia.  La expresión popular eso es cuento viejo y mal contado, indica que un texto no tiene la propiedad de la novedad. La crónica es novedosa.
Brevedad
A diferencia de la noticia, la crónica no necesariamente tiene que ser breve. La propiedad de la brevedad, de la fugacidad del texto no es condición de ella. La crónica puede ser mediana o extensa. Eso se puede medir en términos de la necesidad y de la suficiencia en la información. Hoy, una crónica de 500 palabras es una crónica corta. De ahí en adelante.
Claridad 
La composición debe caracterizarse por la claridad. Es decir, debe tomar distancia de la confusión y de la imprecisión, tanto en la presentación de los hechos como en su desarrollo. La crónica es clara.
Oportunidad
La crónica puede pertenecer a la denominada “prosa caliente”, o sea, la que está escrita sobre acontecimientos del día, de la coyuntura. Se trata de que la crónica llegue en el tiempo requerido. Pero , también,  puede pertenecer a la denominada “prosa fría”, es decir, la que contiene información sobre acontecimientos no coyunturales, más estratégicos. Pero sea la una o la otra no le impide que sea oportuna. La crónica debe ser oportuna.

Estructura

Las relaciones entre la crónica y la noticia son muy cercanas. Uno puede decir que una crónica es una noticia extendida, ampliada, desarrollada y profundizada. Sobre todo, ya lo hemos dicho, en el cómo en función del cuándo. Por lo tanto, en lo que se refiere a la estructura, la crónica también tendrá elementos que les son comunes. Otros no tanto, pero esta relación existe.
Epígrafe o ante título
Texto breve que entrega un antecedente.
Titulo
Nombre específico del texto y que contiene la idea principal.
Bajada o subtítulo
Ampliación o claridad del titular.
Lead retardado o párrafo de gancho
Los periodistas brasileños hablan, también, de la que llaman “nariz de cera” que es un párrafo en el que se le da al lector la información básica, es una especie de entrada.
Cuerpo 
Es el conjunto de párrafos que contienen las ideas principales y el desarrollo de los acontecimiento.
Destacado 
Son citas sacadas del texto que le permiten al lector interesarse y, a la vez, retener información básica de la crónica  

El ejemplo

Una nueva publicación

El tema gerontológico

Necesario e inevitable en nuestro tiempo
Para el próximo 30 de junio se tiene programada la entrega del Volumen VII de la importante y necesaria Biblioteca Colombiana de Gerontología. En el edificio de la Clínica Farallones, en la ciudad de Cali, en el consultorio 702, atienden a sus pacientes y amigos, alternativamente, Yolanda Chaparro, gerontóloga y Jairo Victoria, médico especialista en el vestido humano, la piel. Generalmente, cuando uno sale el otro entra. Es algo así como la demostración del aquel dicho que habla del movimiento: cuando usted va, yo ya vengo. Ellos son marido y mujer. Al fondo del consultorio hay un ventanal que le alarga a uno el horizonte. La autopista Sur se deja ver como un río corrientoso  de motores, afanados en la búsqueda de destinos llenos de euforia. Entre la ventana y el escritorio de Yolanda o de Jairo, siempre está con los brazos abiertos, recostada como esperando, una silla médica. De color blanco y de cubierta azul virginal, esa silla, cuando visito a Yolanda, siempre me recuerda a mi odontóloga, la gentil y alegre Angélica Flórez, que no por llamarse así, evita mis dolores de muela. La idea de publicar la Biblioteca Colombiana de Gerontología, nació allí, en ese consultorio amable que tiene vista larga hacia una parte de mi ciudad que, siempre, me trae, buenos recuerdos. Fue a mediados de agosto de 2013. Una mañana, hacia la hora del tinto. Fuera de la Revista Gerontoguía, que editábamos para que saliera en octubre, le  propuse que organizáramos un taller, lo llamo Mesa de Redacción y que con los artículos resultantes, publicáramos un libro. Sería un libro con autores en colaboración. A Yolanda la alegría se le sale por los ojos, que son muy grandes y por las palabras que son muy expresivas. Así que con el entusiasmo y las variadas ideas de Yolanda se organizó el primer taller de escritura. ¡Qué buena gente asistió! El libro “salió” como dicen los editores y los autores en el mes de diciembre. Era el primer volumen, así se bautizó, preludiando el II. Ahora, cinco meses después, estamos anunciando el hermano del primer volumen, es decir, para expresarlo en términos de Perogrullo, el segundo. Debemos recordar que no hay segundo sin primero. La alegría, no sin angustia, de Yolanda Chaparro será el motor principal, para que este 30 de junio podamos entregar este nuevo libro que, como el anterior, traerá muy buenas crónicas y excelentes ensayos de los autores que participarán. En la Biblioteca Departamental, ese día podré decir, como el viejo editor Colofón: Aquí termino y ahora que venga el vino.  

Acerca del autor

Lizardo Carvajal Rodríguez

Escritor colombiano, autor de más de veinte títulos en las áreas de metodología de la investigación, teoría tecnológica, historia y clasificación de la ciencia, poética y teoría solidaria y cooperativa.

Docente universitario en la Universidad Libre y en la Universidad Santiago de Cali, por más de treinta años en áreas relacionadas con métodos de investigación, métodos de exposición, clasificación e historia de la ciencia.

Editor académico y científico de obras de autores universitarios, grupos de investigación e instituciones de nivel superior y de autores independientes en Colombia, a través del proyecto Poemia, su casa editorial, Colombia si tiene quien le escriba y promotor de las mesas de redacción como estrategia de producción de textos.

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