Variedades contemporáneas

Mitos y leyendas

Los mitos y leyendas son hechos cotidianos en nuestras vidas. Ellos son utilizados, tanto en la tradición oral como en la literaria, como medios de control social y de formación en determinadas éticas. ¿Qué son los mitos y leyendas? ¿Cómo se originan? ¿Con qué elementos de la vida social pueden estar relacionados? ¿Cuál es su función? ¿Cómo diferenciarlos de los hechos históricos? Ah, la pregunta, ah la duda, sin ella no existiríamos como seres pensantes. Esa capacidad de interrogante hizo que el padre de Renato Descartes (1596-1650), el maestro de la Duda metódica, acostumbrara a decirle “mi pequeño filósofo”. Ese hábito, el de la duda, le permitió luego fructificar ideas que hasta hoy lo hacen vivir. Renato dijo: “Cogito Ergo sum”, pienso y dudo, luego existo y que insistiera en la siguiente recomendación: “Para Investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible de todas las cosas”.

¿Qué es la leyenda?

Las leyendas son narraciones orales o escritas producto de la compostura, entrevero, mixtura, amalgama y combinación de hechos reales con la imaginación fantástica de los pueblos o comunidades. Son narraciones fantásticas acerca de hechos del acaecer de los pueblos en el pasado o de personajes legendarios o simplemente sobre situaciones de la vida cotidiana. Así que la leyenda tiene esa rara virtud femenina de afirmar cosas y dada su belleza o, también, su inverosimilitud dejarnos asombrados y convencidos de que es la verdad. Colombia es un país lleno de leyendas. Vivimos una realidad de fábula, siempre la hemos vivido y, generalmente, esa realidad ha superado la imaginación, pero en ella la imaginación también se ha defendido.

Los motivos de las leyendas colombianas

Con la Guerra de Conquista vino la cristianización, la evangelización y con ella el mito, la leyenda. Con el propósito de estimular la devoción católica surgen las leyendas de las vírgenes. La Virgen de las Lajas, la Virgen de Monguí y la Virgen de Chiquinquirá; la Virgen de Apicalá, la Virgen de Chinavita y la Virgen del Milagro del Topo. Lo masculino no se queda atrás en esto de las leyendas religiosas. El pueblo colombiano, evangelizado y creyente, tiene muchas leyendas como el Señor de los Milagros de Buga, el Señor Caído de Monserrate y el Cristo de los Milagros de Sativasur. El Santoral también se viste de leyenda. San Roque, Santa Rita de Casia, San Antonio de Padua, Santa Lucía y algo nos llega con el sincretismo, Santa Bárbara. Las leyendas basadas en hechos históricos son frecuentes, muy frecuentes. Quién no ha tenido de oídas la leyenda del caballo Palomo de Bolívar, la profecía del Xeque  Popón, Calarcá y la lanza de Baltazar, en fin. En la imaginiería popular la búsqueda y el hallazgo de tesoros ha sido una constante. No olvidemos el Tesoro de Morgan, el Tesoro de Pamplona, el tesoro de Pipintá y el de Caribabare, muchos otros. En eso hasta pudimos engañar a los españoles con la leyenda de El Dorado. Las criaturas o seres sobrenaturales que recorren los caminos y los espantos ha sido, también, objeto de la leyenda. La Candileja del Tolima, la Tunda del Pacífico, la Tarumana de Pasto, la Madre Monte y la Patasola de Antioquía, hay otras, pero no se me queda la Mancarita de Santander. Al Diablo, personaje de todos los tiempos, no lo han dejado por fuera de la leyenda oral y escrita. Los pactos con el Diablo han sido frecuentes, también las triquiñuelas de los hombres para deshacerse de dichos pactos. ¡Siempre la triquiñuela! Finalmente, los personajes históricos ocupan un lugar muy importante en el gran Olimpo de las leyendas en Colombia. Tenemos leyendas como Goranchacha, el profeta, Tomagata, el cacique rabón; el mesías hechicero, la India Catalina, la india Azay, las amazonas, la cacica de Guatavita y, claro, la Cacica Gaitana.

¿Se podrá hacer historia de los mitos y leyendas?

Las crónicas y los ensayos históricos precisan la rigurosidad científica. Precisan el método de la historiología. Requieren la documentación y la demostración. La hipótesis y la teoría o sea la explicación de los hechos. La leyenda está ahí, en un lugar de la imaginación. La historia está, también ahí, en el lugar de la investigación. Ambas son producto del desarrollo de la sociedad humana. 

Acerca del autor

Lizardo Carvajal Rodríguez

Escritor colombiano, autor de más de veinte títulos en las áreas de metodología de la investigación, teoría tecnológica, historia y clasificación de la ciencia, poética y teoría solidaria y cooperativa.

Docente universitario en la Universidad Libre y en la Universidad Santiago de Cali, por más de treinta años en áreas relacionadas con métodos de investigación, métodos de exposición, clasificación e historia de la ciencia.

Editor académico y científico de obras de autores universitarios, grupos de investigación e instituciones de nivel superior y de autores independientes en Colombia, a través del proyecto Poemia, su casa editorial, Colombia si tiene quien le escriba y promotor de las mesas de redacción como estrategia de producción de textos.

1 comentario

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  • Profesor Carvajal, es un aporte muy importante para la cultura colombiana abordar estos temas referentes a los mitos y las leyendas, Colombia por tradición es un país religioso y muy aferrado a sus costumbres, costumbres que a los largo de la historia han sido concebidas en la época de la colonia, los pueblos en su afán de evitar que fuesen arrebatadas sus pertenencias se inventaban toda clase de artimañas, esto hizo que surgieran los mitos, hemos sido privilegiados a lo largo de la historia con una cantidad de ellos, nos queda seguir alimentando nuestra cultura con gente como usted que no se resignan a perder estos tesoros de nuestra literatura.
    Un abrazo