La escritura La lectura

Jorge Luis Borges- El libro y la lectura

Jorge Luis Borges- El libro y la lectura son palabras sustanciadas, unidas. Jorge Luis Borges está en el libro, en la lectura en la posibilidad de todas las estrategias de lectura. Es mayo de 1978. Jorge Luis Borges, ese extraordinario lector y escritor ciego, ha sido invitado a la Universidad de Belgrano de Buenos Aires a conferenciar. Su disertación es una confesión sobre el libro y la lectura.
Jorge Luis Borges
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En 1980, tuve la tentación como lector, de formularle a esa conferencia una serie de preguntas para responderlas en la voz de Borges. He aquí lo que sucedió. Lector: ¿Qué significa para usted el libro? Jorge Luis Borges: De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de su voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: El libro es la extensión de la memoria y de la imaginación. L.: ¿Podría ampliarnos aquello de que el libro es la extensión de la memoria y de la imaginación? J.L.B.: En “César y Cleopatra” de Shaw, cuando se habla de la biblioteca de Alejandría se dice que es la memoria de la humanidad. Eso es el libro y algo más también, la imaginación. Porque… ¿qué es nuestro pasado sino una serie de sueños? ¿Qué diferencia puede haber entre recordar sueños y recordar el pasado? Esa es la función que realiza el libro. L.: Pero el libro deviene en lectura. ¿Qué es para usted la lectura? J.L.B.: Yo he dedicado una parte de mi vida a las letras y creo que una forma de felicidad es la lectura; otra forma de felicidad menor es la creación poética, o lo que llamamos creación, que es una mezcla de olvido y recuerdo de lo que hemos leído. L.: Usted habla de la lectura y relectura, ¿qué significa eso? J.L.B.: Le debemos tanto a las letras. Yo he tratado más de releer que de leer, creo que releer es más importante que leer, salvo que para releer, se necesita haber leído. Yo tengo ese culto al libro. Puedo decirlo de un modo que puede parecer patético; quiero que sea como una confidencia que les realizo a cada uno de ustedes; no a todos pero si a cada uno, porque todos es una abstracción y cada uno es verdadero. L.: El libro y la lectura se juntan, también se junta la literatura. ¿Podría darnos su concepto? J.L.B.: Recuerdo que hace muchos años se realizó una encuesta sobre qué es la pintura. Le preguntaron a mi hermana Norah y contestó que la pintura es el arte de la alegría con formas y colores. Yo diría que la literatura es también una forma de alegría. L.: Ese lugar donde organizamos los libros es la Biblioteca. Ella pública o privada, existe porque existe el libro. Eso que usted llama la memoria de la humanidad ¿Qué es para usted la biblioteca? J.L.B.: Emerson dice que una biblioteca es una especie de gabinete mágico. En ese gabinete están encantados los mejores espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de la mudez. L.: En la lectura de libros, ¿Qué recomienda usted? J.L.B.: Yo he sido profesor de literatura inglesa, durante veinte años, en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Siempre les he dicho a mis estudiantes que tengan poca bibliografía, que no lean críticas, que lean directamente los libros originales; entenderán poco, quizá, pero siempre gozarán y estarán oyendo la voz de alguien. Yo diría que lo más importante de un autor es su entonación, lo más importante de un libro es la voz de su autor, esa voz que llega a nosotros. L.: Respecto a la “desaparición del libro”, ¿cuál es su concepto? J.L.B.: Se habla de la desaparición del libro; yo creo que es imposible. Se dirá ¿qué diferencia puede haber entre un libro y un periódico o un disco? La diferencia es que un periódico se lee para el olvido, un disco se oye así mismo para el olvido, es algo mecánico y por lo tanto frívolo. Un libro se lee para la memoria. L.: ¿Y su actitud personal frente al libro? J.L.B.: Yo sigo jugando a no ser ciego, yo sigo comprando libros. Los otros días me regalaron una edición del año 1966 de la Enciclopedia de Bronkhause. Yo sentí la presencia de ese libro en mi casa, la sentí como una suerte de felicidad. Ahí estaban los veintitantos volúmenes con una letra gótica que no puedo leer, con los mapas y grabados que no puedo ver; y sin embargo, el libro estaba ahí. Yo sentía como una gravitación amistosa del libro. Pienso que el libro es una de las posibilidades de felicidad que tenemos los hombres.

Acerca del autor

Lizardo Carvajal Rodríguez

Escritor colombiano, autor de más de veinte títulos en las áreas de metodología de la investigación, teoría tecnológica, historia y clasificación de la ciencia, poética y teoría solidaria y cooperativa.

Docente universitario en la Universidad Libre y en la Universidad Santiago de Cali, por más de treinta años en áreas relacionadas con métodos de investigación, métodos de exposición, clasificación e historia de la ciencia.

Editor académico y científico de obras de autores universitarios, grupos de investigación e instituciones de nivel superior y de autores independientes en Colombia, a través del proyecto Poemia, su casa editorial, Colombia si tiene quien le escriba y promotor de las mesas de redacción como estrategia de producción de textos.

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