Hábitos de lectura y escritura La lectura

Biblioteca digital personal

Poseer Biblioteca digital personal es, en la actualidad, un hábito intelectual tan importante como poseer biblioteca personal de libros en papel o libros analógicos. Es un habito de lectura que nos permite ser sujetos activos de la indispensable práctica de la comprension lectora.

Biblioteca digital personal, su necesidad

Los hábitos de lectura y de escritura contemporáneos deben contemplar el uso del denominado libro electrónico. Ese uso conlleva, necesariamente, a la conformación de la biblioteca digital personal o colección personal de obras, en la práctica intelectual.

Libro electrónico, libro digital, ciberlibro, con sus correspondientes anglicismos e-book, ebook y la denominación de los diferentes dispositivos como e-reader son términos de uso corriente en la vida contemporánea. Pero no solamente términos, son realmente posibilidades de captación de información y de conocimiento.

El último quinquenio ha sido muy fructífero en el desarrollo tanto de dispositivos como de programas para el uso del libro digital. El diseño de dispositivos que emularan al libro en papel, que tuvieran autonomía suficiente y prolongada y pantallas adecuadas para la lectura fue una meta que se alcanzó y que hoy es posible utilizar.

Hoy a favor del libro electrónico es posible exponer una gran cantidad de factores positivos. En primer lugar la accesibilidad, el tiempo y el espacio ya no son limitantes; en segundo lugar la disposición de tecnologías que permiten la lectura en forma agradable, tal es el caso de la tinta electrónica, las tabletas, las computadoras y los teléfonos móviles; el uso de la multimedia y la tras-media conllevan elementos de mucha utilidad en el hábito de lectura y de escritura.

No es, pues, descabellado en la actualidad incorporar el indicador que venimos comentado, como hábito de lectura y escritura. Por el contrario, es un indicador esencial en la época actual de tan fácil acceso a la información.

Biblioteca digital personal, su realidad

En 2015, en condición de docente universitario realicé una encuesta entre mis estudiantes sobre hábitos de lectura y escritura. En esa encuesta se consultó la variable biblioteca personal digital. Se averiguó si la poseían, si la desarrollaban y si la utilizaban.

El resultado me indicó una respuesta negativa, que en la actualidad aun la estoy revalidando. El 85% de los encuestados me respondió no poseer Biblioteca digital personal.  Es decir, no tener el hábito de lectura, la estrategia de lectura que lo habilite para documentarse por medios digitales.

El 15% me respondió afirmativamente. Sin embargo, al querer saber sobre las aplicaciones utilizadas para su conformación y manejo el indicador fue, también, negativo: No las conocían.

Observo la existencia de una relativa ignorancia sobre los medios, formas y técnicas de equipo y programas para el acceso a esta nueva posibilidad de información, el libro electrónico. Las habilidades en el uso de los teléfonos inteligentes y demás dispositivos, se orientan al manejo de aplicaciones de diversión y ocio o de comunicación personal, incluidas las redes sociales, más no el uso y utilización informática del documento de carácter científico y tecnológico, incluidos los libros de géneros literarios como el cuento, la novela y la fábula, menos libros en verso.

Este indicador de hábitos de lectura y de escritura es indispensable a la fecha. La evolución de los dispositivos de lectura y de los programas, en los últimos años así nos lo debe insinuar.

Biblioteca digital personal, como nuevo hábito de lectura

¿Por qué razón los jóvenes estudiantes actuales no disponen de Biblioteca digital personal o colección personal de libros digitales?

Ante todo descartemos la ausencia de equipos de dispositivos. Haciendo una necesaria observación reconocemos que la totalidad de mis estudiantes entrevistados tienen dispositivos móviles e inteligentes, de las mejores características tecnológicas, de punta, que se consiguen en el mercado.

Hay, necesariamente, un  factor que debemos llamarlo por su nombre: hábito. No se ha forjado el hábito de lectura de ir organizando su colección digital de libros o sea su Biblioteca digital personal.

Aplicaciones para formar la Biblioteca digital personal

Es una gran idea la de conformar la Biblioteca digital personal. Es más, en la actualidad, en el trabajo intelectual del profesional, del estudiantes, del investigador es imposible no disponer de la Biblioteca digital personal, sin estar atrasado en los procesos de documentación, captación de información y comprensión lectora.

Para facilitar este proceso existe una muy buena cantidad y calidad de aplicaciones conlas que se puede constituir y desarrollar la Biblioteca digital personal.

Entre ellas tenemos las siguientes: Shelfari, Google books, Mobipocket, Microsoft reader, Mediawiki, Greenstone, LibraryThing y muchas otras.

Bien, de lo que se trata es de dar el paso y constituir la biblioteca digital personal.

Acerca del autor

Lizardo Carvajal Rodríguez

Escritor colombiano, autor de más de veinte títulos en las áreas de metodología de la investigación, teoría tecnológica, historia y clasificación de la ciencia, poética y teoría solidaria y cooperativa.

Docente universitario en la Universidad Libre y en la Universidad Santiago de Cali, por más de treinta años en áreas relacionadas con métodos de investigación, métodos de exposición, clasificación e historia de la ciencia.

Editor académico y científico de obras de autores universitarios, grupos de investigación e instituciones de nivel superior y de autores independientes en Colombia, a través del proyecto Poemia, su casa editorial, Colombia si tiene quien le escriba y promotor de las mesas de redacción como estrategia de producción de textos.

1 comentario

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  • MUNDO DIGITAL, RETROACTIVIDAD EN EL HOMBRE
    Por Ramiro Peña

    Reseña critica del TEXTO: “Biblioteca digital personal” – Por LIZARDO CARBAJAL
    El doctor Lizardo Carbajal, en unas de sus obras tituladas “Biblioteca digital personal”, aborda de una manera muy trasparente y efectiva, la inclusión de las Tecnologías de la Información y Comunicación en el mundo de la literatura. A tal punto de contextualizarnos en la necesidad de tener una biblioteca de libros digitales de carácter personal, que ayude a conservar el hábito de lectura y estimule el nivel de compresión lectora, que consecuentemente traduce en información y conocimiento adquirido.
    Pero pese a todas las bondades y facilidades que nos manifiesta el escritor, que hoy por hoy, nos brindan la tecnología en cuanto a accesibilidad, tiempo y espacio, a través de dispositivos y programas para el uso del libro digital. El analices porcentual que realizo Lizardo, arrojo que un porcentaje muy bajo de los entrevistados utilizaba esta herramienta, prácticamente existe un analfabetismo de la práctica de lectura científica digital. Lo que nos permite entrever que el hombre no ha evolucionado tan acelerado como los dispositivos de lectura o quizá su creación de desarrollo tecnológico está causando un efecto contraproducente en la raza humana, al grado de inhibirlo del interés por el conocimiento científico y tecnológico.
    Es tal la preocupación del escrito por esta situación, que prácticamente nos construye una biblioteca digital.

    Santiago de Cali, 6 de junio de 2018