La lectura

Analfabetismo y neoanalfabetismo

Pedro Salinas, el gran poeta español, sostenía la tesis de la existencia, obligada en el Mundo Capitalista, del Analfabetismo Puro y del Neo-analfabetismo.

Analfabetos y analfabetas

Los analfabetos y analfabetas, en la teoría del maestro Pedro Salinas, son aquellos hombres y mujeres que no han tenido acceso a la lectura y a la escritura. Son aquellas personas que transitan por los campos y ciudades, y que no saben leer ni escribir. Son hombres y mujeres que ahogan su tiempo sin que su imaginación pueda convertir en viento las páginas de una libro.

El analfabetismo en la historia

La historia de la Humanidad es, también, la historia de la lucha contra el analfabetismo. En el año 1000 d.n.e habitaban este “Globo Azul”, aproximadamente 500 millones de hombres y mujeres. Se calcula que, de ellos, 475 millones no sabían leer ni escribir. El analfabetismo era del 95 por ciento. En el año 2000 seguimos habitando este mismo “globito”, lleno de pesticidas, des-hielo y des-amor 6.000 millones de personas, de las cuales 1.200 millones no pueden saber lo que significan las letras milenarias que acarician nuestro entendimiento.  Tenemos, para ese momento, aún un 20 % de analfabetismo en el Mundo. ¿Cómo es el panorama hoy, cuando prestos estamos para llegar al año 2020? Hemos mejorado la cifra pero, paradójico, la enfermedad se acrecienta. Hoy, en términos prácticos, hemos doblado la cantidad de analfabetas que teníamos en el año 1000. ¡Paradojas de la Historia!

El analfabetismo en Colombia

La enfermedad del analfabetismo en Colombia tiene síntomas de alerta roja. En 1985, el siempre increíble Dane nos anunciaba la existencia de 4.500.000 personas, un 13.5 % de la población de aquel entonces; veinte años después, en el 2005, la cifra continúa en 3.555.000, un “exitoso” 7.6 % de la población, según el prodigioso Dane.

Analfabetismo y neoanalfabetismo

pedro salinas
pedro salinas
Pedro Salinas, el poeta, reflexiona diciendo que entre estos miles y miles de seres que no saben leer ni escribir ha tenido la fortuna de encontrar muchos sabios capaces de enseñar los secretos del campo y la ciudad, los secretos de la vida. Los neoanalfabetos y las neoanalfabetas, manifiesta el poeta, son  hombres o mujeres que, sabiendo leer y escribir, no leen ni escriben. Son aquellas personas que habiendo asistido al mundo bullicioso de la escuela, del colegio y de la universidad, pierden la habilidad para leer y para trasmitir lo que piensan a través de un escrito o de un papel impregnado de futuro. En la experiencia del maestro Salinas, no es posible hallar, entre estos hombres,  y mujeres, verdaderos sabios. El desuso en la aplicación del Derecho a la Lectura y a la  escritura, los marginan y alienan del mundo y los someten a la ignorancia o a un conocimiento parcial, tubular, guachafo y poltrón.

Un claro ejemplo de neoanalfabetismo

En un reciente artículo publicado en Internet, Jorge Enrique Vargas da cuenta que “Según estudios de empresas nacionales que tienen como requisito de enganche laboral acreditar el cartón de Bachiller o niveles superiores de educación han hecho exámenes de comprensión de lectura y cálculo matemático a sus empleados (…) todas han descubierto que de cada 100 trabajadores, más de 70 son incapaces de comprender satisfactoriamente instrucciones escritas simples y estrictamente relacionadas con su puesto de trabajo o con la máquina que operan. Han encontrado que un porcentaje aún más elevado carece de capacidad para resolver mediante una regla de tres el más simple problema matemático relacionado con su quehacer (…) han constatado también que más del 80 % de los ejecutivos con nivel profesional es incapaz de redactar, con pleno sentido y sin errores gramaticales un memorando sobre asuntos de su competencia ”.

Causas del neoanalfabetismo

La causa del neo-analfabetismo es el desuso, la ausencia de una práctica cotidiana de lectura y de escritura y el ignorar estas prácticas como lo que verdaderamente son: Derechos Fundamentales de los hombres, expresado en el Derecho a la Información. El neo-analfabetismo existe actualmente en la universidad. Es una especie de costra que se aposenta en la cultura académica y que tiene diversas expresiones, diversas manifestaciones fácilmente identificables.

Manifestaciones

El escaso acceso al libro y, en general, al documento escrito es la primera manifestación de neo-analfabetismo. En este sentido, no podemos decir que el estudiante universitario colombiano adquiera, por vía de la compra, más de tres libros al año y fotocopie un promedio de seis libros, en forma parcial. Esta adquisición la hace inducida por el docente. La adquisición voluntaria y habitual es mínima. No es práctica corriente en Colombia el canje o intercambio del libro universitario. Existe el préstamo personal de libros que un estudiante de grado superior, hace a otro de grado inferior. La biblioteca universitaria aún no responde a las necesidades de lecturabilidad de los estudiantes. La lecturabilidad en el estudiante universitario no es integral, es parcial y, en la mayoría de los casos, no va más allá de la literatura de su curso, de las lecturas impuestas por el profesor y con el objetivo de “salir bien” en el “parcial” o en el “final”. La lectura del periódico y de la revista es otra gran ausencia y otra manifestación de neoanalfabetismo. Es posible que se adquiera, pero en este caso la lectura sigue siendo parcial: las páginas deportivas, los cines y espectáculos y el horóscopo. La otra manifestación de neoanalfabetismo está en la escritura. El descuido caligráfico es bochornoso. Unos garabatos, casi jeroglíficos, remplazan el signo idiomático escrito. El déficit de ideas, acompañado de una arquitectura semántica y sintáctica desajustada, inundan los informes y los “trabajos escritos” de la casi totalidad  de los estudiantes. ¿Y qué decir de la ortografía? Del adecuado uso de las mayúsculas, minúsculas; de los acentos, signos de puntuación y tipografía. Se me debe aceptar que es lamentable. ¿Habrá neoanalfabetismo universitario? Casi estoy en el borde de la afirmación. Sin embargo, dejo el si o el no, a mi amable lector. Si concordamos en el si, estoy seguro que podremos impulsar  una Campaña en la que, sin prepotencias, nos unamos profesores, estudiantes y directivos universitarios.    

Acerca del autor

Lizardo Carvajal Rodríguez

Escritor colombiano, autor de más de veinte títulos en las áreas de metodología de la investigación, teoría tecnológica, historia y clasificación de la ciencia, poética y teoría solidaria y cooperativa.

Docente universitario en la Universidad Libre y en la Universidad Santiago de Cali, por más de treinta años en áreas relacionadas con métodos de investigación, métodos de exposición, clasificación e historia de la ciencia.

Editor académico y científico de obras de autores universitarios, grupos de investigación e instituciones de nivel superior y de autores independientes en Colombia, a través del proyecto Poemia, su casa editorial, Colombia si tiene quien le escriba y promotor de las mesas de redacción como estrategia de producción de textos.

4 de comentarios

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  • Lizardo, me recuerdas a otro personaje que también le encontró otras explicaciones al analfabetismo, se trata de Paulo Freire, quien aducía que saber leer, escribir cosas y manejar números, no garantizaba la capacidad de las personas para operar en la vida actual. Hablaba del analfabetismo funcional. Esa incapacidad para consultar manuales que habilitan para el manejo de nuevas tecnologías, esa incapacidad para hablar con argumentos y para dar instrucciones. Esa incapacidad de quienes por no ser lectores y estar afectados por una enseñanza agresiva, están poseídos de timidez para hablar con propiedad porque su artillería de palabras es extremadamente básica.

    • Hola mi muy estimado escritor, gracias por su buen comentario. Sí, Freire es un maestro. Él habla del analfabetismo funcional. También va más allá en ese indispensable texto de cartas sobre el arte de enseñar. Allí coloca la lectura y la escritura al centro del proceso. Abrazos, amigo.

  • Encuentro muy interesante la definición de Neoanalfabetismo, tristemente me siento identificada, pero a ello podríamos sumarle la cuestión de cultura y el habito. La cultura colombina no es muy dada a sentirse apasionada ni atraída por escribir grandes pensamientos, podría considerar que es cuestión de cultura, aunque no debería ser una excusa, Colombia ha visto grandes literarios.

    • Laura, gracias por su comentario. Realmente hay tantas cosas que la gente sabe hacer y o hace. Una de ellas es leer y escribir. Laura, lo primero es tener conciencia de eso. De ahí en adelante uno tiene la posibilidad de salvarse. Abrazos.